Essays.club - Ensayos gratis, notas de cursos, notas de libros, tareas, monografías y trabajos de investigación
Buscar

Filosofia y logica jurídica

Enviado por   •  8 de Marzo de 2026  •  Apuntes  •  84.874 Palabras (340 Páginas)  •  3 Visitas

Página 1 de 340

FLJ - filosofía y lógica jurídica[pic 1]

[pic 2]

EDUBP |  ABG  | anual

[pic 3] [pic 4]

 presentación  3

 programa  6

contenido módulos

 mapa conceptual  8

 macroobjetivos  9

 agenda  9

 material  11

material básico

material complementario

 glosario  12

 módulos *

m1 | 21

m2 | 32

m3 | 54

m4 | 76

m5 | 93

m6 | 111

m7 | 123

m8 | 148

* cada módulo contiene:

microobjetivos contenidos material actividades glosario

 evaluación  164

[pic 5][pic 6]

[pic 7] [pic 8]

Bienvenidos a FILOSOFÍA Y LÓGICA JURÍDICA

Estimados alumnos:

Comienzo dándoles una cordial bienvenida al curso de Lógica y filosofía jurídica que, como la experiencia docente indica, produce cierta incertidumbre y temor en algunos de ustedes, probablemente por el carácter abstracto de este ámbito del conocimiento.

Una manera adecuada para emprender el estudio de estas disciplinas parte de aceptar que toda simplificación y esclarecimiento de problemas de discerni- miento requiere cierto grado de abstracción. La filosofía contemporánea con- sidera que la tarea del filósofo es el análisis lógico del lenguaje, la clarificación lógica de los conceptos, la determinación del significado de una expresión lingüística. Para ello debe, entre otras cosas, registrar usos lingüísticos vigen- tes, ambigüedades e indeterminaciones de las expresiones lingüísticas. En ese mismo sentido, puede decirse que la teoría del derecho emprende el análisis del mismo desde un punto de vista general, formal y estructural. Veamos que implican cada una de estas perspectivas o enfoques.

General: porque analiza conceptos comunes a los diversas partes de un mismo ordenamiento. Formal: porque analiza el derecho como un conjunto de expre- siones del legislador, subespecie de lenguaje prescriptito y finalmente estruc- tural, porque analiza el conjunto de conceptos relativos a la introducción y eliminación de normas y a la resolución de conflictos normativos, en síntesis, al conjunto de fuentes de derecho y sus mutuas relaciones.

La práctica del lenguaje jurídico, como la de todo lenguaje natural, genera un entramado de creencias que expresan la forma en que pensamos la realidad jurídica. Ahora bien, ustedes pueden preguntarse ¿Para qué poner en cuestión tópicos que pueden ser comprendidos apelando a nuestras intuiciones más comunes? ¿Por qué es necesario someter a revisión conceptos que, para estu- diantes avanzados como ustedes, resultan tan obvios y claros? Una respuesta posible sería: ¿qué seguridad tienen de que el derecho es como lo piensan?, otra respuesta más optimista podría ser ¿Acaso no podemos acceder a conceptos mejores que los del sentido común para pensar la realidad jurídica?

En la presente asignatura, el objetivo es clarificar aquellos conceptos más gene- rales con los que pensamos la realidad jurídica y esclarecer las interconexiones de esos conceptos. Aprendemos a operar con una amplia gama de nociones como, por ejemplo, sanción, responsabilidad, deber. Es cierto que aprendemos el uso de las palabras que expresan estos conceptos de formas diversas durante el cursado de las diferentes asignaturas de la carrera; pero las aprendemos sin la ayuda de una reflexión teórica.

La lógica proporciona el medio para establecer los conceptos fundamenta- les. En el mayor nivel de abstracción esa disciplina nos indica una característica estructural de nuestro uso del lenguaje, una dimensión sintáctica, la cual con- siste en predicar algo sobre algo, – estructura sujeto-predicado. Un paso ulterior consiste en interesarnos por saber qué es lo que predicamos y de qué cosas lo predicamos – dimensión semántica y, también, para qué otros propósitos, además de la predicación, usamos el lenguaje – dimensión pragmática.

Así como el gramático analiza las partes que componen una oración para hacer

explícitas las reglas y principios que hacen que un conjunto de palabras, consti- tuya una oración portadora de sentido y no una simple agrupación de palabras sin él, podría decirse, que el filósofo analiza las partes que componen un con- cepto. Una analogía similar podría hacerse con la labor de un cartógrafo que elabora mapas útiles para orientar al viajero al punto de llegada sin correr el riesgo de extraviarse.

Otros suelen comparar la labor del filósofo con la de un terapeuta especializado en resolver desórdenes de índole intelectual, suministrando una técnica que ayude a restablecer el orden, a liberar la mente de confusiones o falsas concep- ciones, capacitando a las personas para pensar con claridad.

Para ambas perspectivas, la fuente principal de confusión reside en el hecho de desvincular las palabras de su uso habitual, de las cuestiones que les proporcio- nan significación.

Las analogías del gramático y del terapeuta reflejan diferentes presupuestos. La primera de ellas sugiere que existe una estructura subyacente general a nuestro uso de los conceptos y, que es función de la filosofía hacer explícita dicha estruc- tura, esto es, saber qué hacemos cuando usamos los conceptos. La analogía con la terapia, en cambio, sugiere que es función de la reflexión liberarnos de las perplejidades que suelen tener lugar cuando nuestros conceptos se entre- cruzan. El propósito del filósofo no es explicar, pues no hay nada que explicar o hacer explícito, sino tan sólo indicar la fuente u origen de las confusiones. Pero, por más humilde que parezca, esta última perspectiva es suficiente para hacer explícita la necesidad de distinguir entre el lenguaje del derecho y el lenguaje de los juristas estando, el primero, destinado a satisfacer propósitos prácticos y, el segundo, a dar respuesta a inquietudes o intereses teóricos.

...

Descargar como  txt (522.8 Kb)   pdf (4.1 Mb)   docx (1.4 Mb)  
Leer 339 páginas más »
Disponible sólo en Essays.club